
Los días van pasando y yo sigo aquí... Lejos de mi familia,
de mis amigos, de mi pueblo, perdida en el campo, en un país que no hablan mi
idioma, con una familia que hace menos de un mes que los conozco... Mucha gente
me dice que no sabe cómo puedo hacer esto, que que se me ha perdido ahí tan
lejos, que estoy loca! Yo les contesto,
si, quizá no esté muy bien, quizá esté un poco loca, pero que sería de la vida
sin estas pequeñas locuras.

Si nunca hubiera hecho esta locura no habría
conocido estos lugares tan preciosos, tal vez nunca hubiese tenido un contacto
tan directo y diario con caballos, con lo que a mí me gustan! Si no hubiese
hecho esta locura no hubiese conocido a Lucia y Carla, otras dos chicas aupairs
igual de locas que yo con las que lo paso en grande en mi tiempo libre, y si no hubiera hecho esto, jamás hubiera
conocido a la fabulosa familia con la que vivo, nadie es perfecto y todos
tienen sus defectos, todos tienen sus cosas y a veces la convivencia no es fácil,
pero ellos a pesar de todo me tratan como una mas, y hacen que me integre cada día
mas, y los niños… Es increíble! A veces es un poco frustrarte, sobretodo al principio, porque como todos los
niños tienen sus rabietas y como ya os expliqué no es lo mismo parar una

rabieta en tu idioma que en uno que no dominas del todo bien, pero es increíble
ver como día a día esos niños te van cogiendo más cariño, como día a día te
enseñan cosas nuevas, te ayudan con el idioma, te hacen reír, y lo pasas en grande con ellos, y lo mejor
de todo es que vas viendo como poco a poco puedes comunicarte mejor,
te entienden y los entiendes mejor, y eso ayuda a conocerlos y a saber cómo
tratarlos, pero sobretodo ayuda a hacer que ambos nos sintamos mejor, porque he
descubierto que para ellos tampoco es fácil que la persona que los cuide no los
entienda perfectamente, que cuando lloran no sepa que les pasa (porque cuando
lloran es más difícil entenderlos…) pero
es increíble como niños tan pequeños se adaptan tan bien a estas situaciones y
ponen su granito de arena para hacer que todo vaya mejor.
Esta semana pasada ha sido genial nos fuimos de picnic a los jardines de un
castillo en familia, estuvimos comiendo, viendo el castillo, corriendo,
jugando, etc.

Los niños lo pasaron en grande y para que engañarnos, yo
también! También fuimos a una competición
de la niña con la caravana de los caballos, y fuimos a otro castillo cerca para
que lo viera, estuvimos jugando al escondite y
pilla pilla todos juntos, con sus padres incluidos, luego hicimos
castillos (una tradición catalana que les he enseñado a los niños y les
encanta, desde que les enseñe no paran de pedirme subirse encima mío de pie
para hacer un castillo) y también hicimos una barbacoa donde después de la comida nos pusimos a comer nubes quemadas al rededor del fuego, que rico! luego estuvimos viendo a la niña
en la competición, que la verdad lo hizo genial!

En definitiva a sido una semana de muchas actividades en familia,
a sido un poco dura por que no he parado ni un segundo, pero me ha encantado!! sobretodo por lo bien que he estado con la niña, al principio con la niña era un poco complicado, es mas grande y era como que no le hacia demasiada gracia, pero esta semana a estado genial, todo el rato conmigo pidiéndome que jugara con ella, que la vaya a ver a la competición, abrazándome, etc... y no hay nada como ver que poco a poco se va abriendo y te va cogiendo cariño, no hay palabras para describir eso!
Quizá si que esté un poco loca, pero las pequeñas locuras me
hacen conocer y disfrutar mejor la vida, además de darme experiencias que no
tienen por qué ser todas buenas, pero las buenas las aprovecho y disfruto al
máximo, y de las malas procuro aprender y sacar el lado positivo!